
Con la marcha de Samuel Eto’o del FC Barcelona, no son pocas las voces que se han alzado desde Capital City destacando que todos los cracks salen mal del FC Barcelona. Con los villaratos, cagómetros y canguelos desactivados por el calor estival, la prensa (mal disimulada) madridista recurre al viejo tópico del desdén con el que el Barcelona trata a sus cracks, con el objetivo de fidelizar clientes entre la parroquia blanca. Desde Barcelona, una vez pasada la moda imperialista, se llevan más las burlas sobre los problemas en la “operación salida” del Real Madrid, a la espera de la carnaza rosa con la que pueda obsequiar al pueblo Cristiano Ronaldo. Nada nuevo bajo el sol, ya que todos los medios, sean de Madrid, Barcelona, Sevilla o València, han optado por seguir la senda del ataque y el desprecio como línea editorial.
Los periódicos se han convertido en vulgares panfletos. Según el diario que compres se te identifica con el equipo del que te sientes parte. Incluso el kioskero te mira extrañado si pides el As y MD. Estos periódicos, entre noticias más propias del corazón y rumores vestidos de exclusiva, nos ofrecen las columnas de opinión. Leer las proclamas de los Hernáez, Roncero, Carazo o Mascaró siempre ha provocado más verguenza ajena que interés, pero parece que el negocio funciona y este estilo ha acabado inundando las redacciones. Visto el filón, por las páginas de los diarios deportivos asoman personajes disfrazados de periodistas que no dudan en berrear barbaridades acerca del supuesto enemigo del lector, siendo muchas de ellas demandables al menos por el Colegio de Periodistas. Encontrar un artículo de opinión mínimamente interesante en el Sport, Marca o similares ha sustituido a los sudokus y los crucigramas como entretenimientos playeros de sobremesa, siendo apenas unos pocos periodistas los que conservan la capacidad de atraer la atención. Los veteranos Segurola, Perarnau o Julio César Iglesias parece que no encuentran relevo entre los novatos, tal vez porqué la posición de estos está menos consolidada en el mundillo periodístico y por ello son más influenciables por los popes de las cabeceras.
En las radios la cosa no está mucho mejor. De la Morena sigue con su lenta pero segura transformación como el nuevo Jose María García, con sus habituales sermones acerca de lo que está bien y esta mal, señalando quienes son los buenos y quienes los malos y, sobretodo, siendo fiel a su papel de puntal de su grupo de comunicación: un día anuncia el apocalipsis en el mundo del fútbol por la guerra audiovisual y al siguiente se abraza al nuevo socio Jaume Roures. Radio Marca, autoproclamada “la radio del deporte”, es una buena idea en las peores manos. Dirigida por el inefable García Caridad, no es más que un altavoz para los voceros de Inda dejando las aportaciones de la gente interesante como una gota en un mar de horas de radio de infumable contenido. El espectáculo que ofrecen cada día Marca, Radio Marca y sus momentos de gloria en VeoTV, es tan lamentable que, si no varían el rumbo en busca de la seriedad, el proyecto está abocado al fracaso por el hartazgo de la gente.
Intentar ver deportes por televisión es otro ejercicio de fe, ya sea para sintonizar las noticias o seguir cualquier evento deportivo. La Sexta es el paradigma de todo esto. Desde el regreso de Florentino Pérez al Real Madrid, es difícil adivinar cuando están dando una noticia y cuando se trata de seguir con la interminable campaña electoral blanca. La estrecha relación entre Ferreras y Pérez desvirtua por completo a un medio que ha absorbido todo el deporte posible desde su aparición, pero dándole un tratamiento muy discutible y de muy baja calidad. Cuatro con sus noticias espectáculo, y Antena3 con su sensacionalismo sin sentido tampoco ayudan a mejorar el panorama. Las retransmisiones deportivas, sean en la cadena que sean, se han convertido en sufrimientos infumables, siendo ya hasta difícil el saber en que cadena y a que hora serán. En esto se lleva la palma RTVE, capaz de marear al personal con la Premier League con falsos directos o moviéndola de La 2 a Teledeporte aleatoriamente y sin previo aviso.
Sería interesante que los responsables de deportes de los grandes grupos de comunicación se replantearan hacia donde están llevando todo esto, y dejaran de tratar a los aficionados del deporte, y especialmente a los futboleros, como simples borregos.
Dicho esto, recogeré algo de prensa deportiva y me bajaré a la playa.
Fotografías: La libreta de Van Gaal / Marca
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#1 por juegos mmorpg - Julio 20th, 2009 a las 18:13
al final, a todo te acostumbras, y casi a todo te apuntas
Aveces las exageraciones no vienen mal, la sociedad se mueve por polemicas hoy en dia, y si llevarais un periodico hariais lo mismo o cerrariais en 3 meses.
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