
El Real Madrid de los Galácticos empieza a tomar forma según Florentino Pérez va vaciando la chequera. Como todo buen proyecto que se precie, comenzó con la presentación del director de la nave, el chileno Pellegrini. En su primera tournée por los medios de comunicación expuso las líneas maestras de su proyecto en el club merengue, dejando como aportaciones más destacadas que no renunciará nunca a jugar con dos delanteros, que no cree en los extremos clásicos y que ve a Cristiano Ronaldo como delantero y a Kaka como centrocampista con llegada.
Kaka viene de protagonizar una campaña desastrosa con el AC Milan. Desubicado durante toda la temporada, la llegada de Ronaldinho al club rossonero obligó a Ancelotti a retrasar la posición de Kaka. Habituado a jugar de segundo delantero, con libertad de movimientos y licencia para no defender, el brasileño no se sintió cómodo con la responsabilidad de dirigir el ataque desde tan atrás y su juego se resintió. Pellegrini le tiene reservado el papel de medio volante, estilo Ibagaza o Cani en el Vila-Real. La segunda opción sería avanzarle a la punta de ataque, en un 4-2-3-1 por detrás del 9 (Benzema). Este cambio movería a Cristiano Ronaldo a su posición habitual, el extremo, aunque esa no es la idea inicial del chileno.
A Pellegrini le gusta acompañar al 9 del equipo con un delantero con movilidad, con caída a bandas y que pueda romper entre lineas la defensa rival. En el Madrigal siempre hubo un Nihat o Rossi acompañando a Llorente o Franco. En ese perfil encaja perfectamente Cristiano Ronaldo, un gran definidor, con velocidad y un sensacional desborde en banda. Pero el portugués se siente más feliz partiendo desde la banda derecha, para recibir el balón de cara y no tener que pelear de espaldas a los centrales rivales. Su escasa participación en la elaboración del juego y su poco sentido de la colectividad le restan puntos para jugar en su posición dentro del sistema Pellegrini, que ve los puestos de falso extremo como clave para las transiciones del equipo. Su querencia por los “medios-tapones” como Senna o Eguren, deja la responsabilidad de la construcción del juego a los otros dos centrocampistas.
¿Como resolverá el problema? La opción más sencilla es la ya comentada: falsear el 4-4-2 y convertirlo en un 4-2-3-1 con Cristiano Ronaldo tirado a una banda y Kaka de falso delantero. Ya jugo así algún partido en el Vila-real con Riquelme en esa posición. Pero la diferencia entre entonces y ahora se llama “presión mediática”. Si en el Madrigal sus decisiones tácticas no tenían gran resonancia, en el Real Madrid cualquier cambio en el esquema será analizado hasta la saciedad. Tras su presentación, Pellegrini desapareció del mapa dejando una sensación de que este es, por encima de todo y de todos, el Madrid de Florentino, lo que ha debilitado su posición.
Si los resultados no llegan en las primeras jornadas o el juego se asemeja al de la “Era Juande” (mucha pegada y poco fútbol), el entorno mediático del Madrid apuntará a la cabeza del rival más débil (Pellegrini), que deberá decidir si ser fiel a sus principios por encima de los galácticos (4-4-2 con 2 delanteros hasta el final) o hacer encaje de bolillos confiando más en la calidad de los jugadores que en la fiabilidad de su estilo.
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